martes, 6 de enero de 2009

LOS DIALOGOS DE JONNY


Cuando se habla de que en la naturaleza no habría mucho que mejorar; yo diría que nada, teniendo en cuenta las alusiones que se hacen con respecto al hombre como un ser perfecto, no veo la necesidad de que el hombre haga uso de la naturaleza de la forma que lo hacen las sociedades industrializadas con sus procesos de modernización para “mejorar la calidad de vida del hombre”.
Lo que defiende Alejandro Gaviria, básicamente son casos muy particulares, que el mismo se encarga de generalizarlos. A diferencia de Ospina que plantea unas ideas un poco metafóricas y quizás románticas de forma más general en el texto “lo que nos deja el siglo XX” y no con cifras y hablando de casos particulares como anteriormente dije, fue lo que hizo Gaviria. Ospina más bien hace una comparación a nivel general, de las tribus indígenas del África y de América con la sociedad occidental, en esta última prácticamente se perdió un contacto con la naturaleza, puesto que es un continente donde se encuentran pocas extensiones de bosques.
Quizás podamos dejar en manos de ese comportamiento tan razonable de los humanos para mejorar su calidad de vida y para transformar su hábitat “imperfecta”, grandes acontecimientos muy favorables para su extinción como lo son las guerras mundiales, las bombas nucleares, el nazismo, la contaminación, la guerra del medio oriente que no es nada aparte de una guerra mundial sin “fin”, que nadie acepta y a la que todos se acostumbran y otros se resignan. Pero como plantea Ospina surgieron grupos de resistencia a estos procesos de modernización, que se encargaron de mostrar el lado oscuro de la civilización, aunque quizás esta generación de rebeldes los cuales se conocen todavía como hippies, fueron absorbidos por los sistemas capitalistas, y sus ideales, formas de expresión y su modo particular de vestir terminaron como una moda mas dentro del mercado, aun así fue quedando un ambiente de lucha que poco a poco ha sido retomado, y cada vez se incrementa mas la inconformidad ante las sociedades de consumo impulsada por los estudiantes que en los últimos años surgen como una voz de protesta ante dicha situación. También grandes intelectuales que de una u otra manera han predicado el rumbo de la humanidad con base en estos temas, entre los que se destaca Noam Chomsky.
De una forma muy irónica y extravagante Gaviria titula su texto “el hermano de las águilas”, haciendo referencia a lo que Ospina da a entender como una metáfora cuando dice que los pueblos nativos “creían ser hermanos de las águilas y de los antílopes”. Es una creencia muy válida para comunidades que viven en contacto con la naturaleza y que en ningún momento se sienten ajenos a ella. Pues más ridícula, considero yo es la idea que manifiesta la iglesia con respecto a la evolución del hombre y de la creación del planeta como plantea la biblia.


Durante los bombardeos a Londres en 1940 por parte de los nazis, el London times publico una página en blanco acompañada de unas palabras del escritor británico Gilbert Chesterton que decían así; Nada te digo para tu esperanza, nada para tu anhelo, salvo que el aire se torna más oscuro, Y el mar crece más alto. Diría yo que son palabras muy oportunas, no para referirse a un tsunami como pensarían algunos, sino para mostrar de una forma muy singular la situación apocalíptica de caos y de destrucción que representan cualquier tipo de guerra.
Hay algo de que están orgullosos ¿como llaman, pues, a eso de que están orgullosos? lo llaman civilización: es lo que los distingue de los cabreros (Así hablaba Zaratustra), quizás sean solo unos malhumorados aquellos que nacen con un espíritu de inconformidad y lanzan su voz de protesta contra un sistema que crea falsas necesidades y promueve un estilo de vida “feliz” mediante un mundo netamente materialista. (POR JONNY ALZATE)

1 comentario:

Sugar dijo...

Esto esta brutal!
Se ganó un 10 Jonny :)
Jajajaj...
Me encanta lo de Gilbert Chesterton!

Y tus blogs!!
tambien estan del putas