sábado, 4 de junio de 2016

LO QUE NO PERDONA EL URIBISMO: ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE EL PROCESO DE PAZ

Después de escuchar a personajes de talla mayor dentro de las filas del Uribismo, como lo es José Obdulio Gaviria, el pasado 3 de Junio en el foro Verdades Y Mentiras Del Proceso De Paz, llevado a cabo en el recinto de la Asamblea de Antioquia y después de la afirmación de Gaviria: “Si en el 18 ganamos, echamos atrás esos acuerdos” refiriéndose a la posibilidad de ganar las elecciones presidenciales en el 2018 por parte del Centro Democrático, varias cosas comienza a dilucidarse con relación al proceso de paz, veamos :

PRIMERO
LA REFRENDACIÓN DE LOS ACUERDOS POR PARTE DE LA CIUDADANÍA:

El 6° punto del Acuerdo General Para La Terminación Del Conflicto Y La Construcción De Una Paz Estable Y Duradera, nos habla de la Implementación, verificación y refrendación de esto. De nuevo el país ha logrado polarizarse, pero esta polarización ha tomado una ramificación particular, la propuesta del Gobierno Nacional de acoger esta refrendación por la vía de un Plebiscito comienza a ser una pulla para sectores como el Centro Democrático por varias razones:

1. El Proyecto de ley del Plebiscito para la Paz, en su artículo 2 dice:” Se entenderá que la ciudadanía aprueba el plebiscito por la paz en caso de que la votación por el "Sí" obtenga una cantidad de votos mayor al 13% del censo electoral vigente (4 millones 396 mil 625 votos) y supere los votos depositados por el "No". Sus críticas no se hicieron esperar por la modificación del umbral, según sectores como el Uribismo, ello da la posibilidad que una minoría decida por todo un país. No perdonan la reducción del umbral. “Decir Santos que el plebiscito necesita alrededor de 4.5 millones de votos en un país de 48 millones de habitantes es engañar a la democracia”, escribió el senador Álvaro Uribe en su cuenta de Twitter.

2. El Centro Democrático cree que se debe llevar a cabo un proceso de refrendación, pero al igual que las FARC- EP estos consideran que debe llevarse mediante Asamblea Constituyente. Pero esto, que pareciere ser un acto democrático de la mejor voluntad filantrópica tanto por el Uribismo como para las FARC-EPC, se  convierte en una nefasta propuesta para el país, veamos por qué.

Nos dice Angélika Rettberg, directora del Departamento de Ciencia Política y del Centro del Programa de Investigación sobre Conflicto Armado y Construcción de Paz (ConPaz) :
Una constituyente es una Caja de Pandora. No es claro que, de convocarse, sirva exclusivamente para ceñirse al contenido de los acuerdos, sino que puede abrir un montón de oportunidades adicionales, que podrían aprovechar todos los sectores políticos y sociales, y, en especial, aquellos interesados en recortar libertades y reestructurar instituciones. Hay que pensar muy bien en las consecuencias para la estabilidad política del país de un nuevo proceso constitucional.

Dicho proceso constituyente daría paso a que tanto las FARC- EP introdujeran en una nueva carta muchas cosas que no tienen que ver con el proceso de Paz, como por ejemplo: el modelo económico del país, como también por parte del Uribismo que agregaría muchas de las cosas que las instituciones de hoy no permiten, ejemplo: la reelección presidencial.

SEGUNDO:
EL BLINDAJE JURIDICO

Algo que por estos últimos días causo en quienes se oponen al proceso de Paz un mar de críticas, fue el Acto Legislativo Para la Paz, aprobado el 18 de mayo donde se buscaba llevar el Acuerdo Final a Acuerdo Especial en el marco de los Convenios de Ginebra de 1949. De esta manera, una vez firmado el pacto de fin del conflicto,y votado el mecanismo de refrendación ingresará al bloque de constitucionalidad para convertirse en marco de interpretación de las leyes y normas que implementen los acuerdos; de igual forma este Acto Legislativos trae consigo una técnica especial legislativa para la adopción de leyes.

El centro Democrático en especial rechaza este asunto, según estos dado a que: “Elevar a la categoría de ‘acuerdo especial’, acuerdos que tratan múltiples materias, es usar indebidamente las normas del Derecho Internacional Humanitario.

Pero se puede ser otra lectura de esto:

Para el Uribismo, contemplar una figura como el Acuerdo Especial, que entraría por bloque de Constitucionalidad a nuestro ordenamiento jurídico, es perder la batalla frente a la negación del proceso de Paz, dado a que esto sería entonces elemento fundamental para promover proyectos de ley partiendo lo del pacto en la Habana por las FARC-EP y el Gobierno Santos; por ello, y en espera a tumbar el Plebiscito por la Paz, el Centro Democrático ha comenzado una Cruzada en recolección de firmas para frenar dicho mecanismo de refrendación que hoy está en control por parte de la Corte Constitucional.

Partiendo de lo planteado en el encabezado de este escrito, y recordando las palabras de José Obdulio Gaviria, y en un caso hipotético – pero esperanzador- de que el Plebiscito, a partir del control por parte de la Corte Constitucional y llevado a cabo por el gobierno gane con el “SI”, entraría en vigencia el Acuerdo Final mediante Acuerdo Especial ¿Cuál será la nueva posición del Uribismo? Y en el caso más hipotético ¿Si ganarán la presidencia para el 2018, no acogerían lo pactado, lo firmado, y lo ratificado por tratados internacionales? ¿Acaso su Resistencia Civil, es una resistencia también al orden jurídico internacional? Una violación al Derecho Internacional.


A MANERA DE CONCLUSIÓN

Hoy sigue una motivación por vía Referendo propuesta por el algunos sectores, para la refrendación del proceso de Paz por parte de la Ciudadanía, a lo que se ve como no viable por otro gran sector en Colombia. Uno de los argumentos más fuertes es que no podemos repetir el fracaso de Guatemala con el Referéndum de 1999. El gobierno de Guatemala realizó una consulta popular para refrendar las reformas constitucionales que habían emanado del proceso de paz con la guerrilla que le ponía fin a un conflicto de 30 años. Y aunque resulte increíble, ganó el NO.  

Pero que haya ganado el  NO, obedece a dos factores importantes:

1-    El abstencionismo como influencia nefasta para un proceso democrático
2-    Lo complicado a la hora de entender punto por punto. Dado a que se hace más complejo para el ciudadano del común tener que verificar punto por punto.

De igual forma, otros factores influenciaron en que se decidiera por un no: baja popularidad del gobierno, descredito por esa Guerrilla.

Para el caso Colombiano podríamos repetir la historia, porque primero, el abstencionismo ha sido una fuerte en nuestro país, segundo, porque la ciudadanía no lograría abarcar pregunta por pregunta de forma responsable – dado a su complejidad- y tercero, ya que la gente tendría una tendencia a votar influenciados por la opinión sobre la gestión de gobierno y el descredito de las FARC-EP, y no por la consolidación de la Paz en el país.

Seguido a esto se entiende que el Uribismo no logra perdonar que el Gobierno Nacional, en busca de la consolidación de la paz, haya logrado hacer esos esfuerzos jurídicos y esas “maromas” para blindar el proceso de paz.


Para terminar, Dice León Valencia: La paz que se negocia, no es con un grupo vencido, todo lo contrario, se negocia con un grupo que en 50 años ningún Gobierno Colombiano pudo vencer; es hora de negociar porque por la vía de exterminarlos a nadie le sirvió pero dejo muchas víctimas en el país " Nadie, que lleve 50 años en el monte, va a salir a un proceso para irse a la cárcel otros 50 años. No si el proceso se negocia cuando ningún Gobierno pudo acabarlos. 

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