miércoles, 10 de junio de 2015

EL ENTUSIASMO Y EL MIEDO: PASIONES Y EMOCIONES QUE CONDICIONAN LA INTENSIÓN DEL VOTO A TRAVÉS DE LA COMUNICACIÓN POLÍTICA

Suficientes estudios en la materia confirman que las pasiones no deben entenderse como elementos por fuera del estudio de los contextos electorales, que las pasiones son en sí los motivo condicionados por los cuales los votantes se acercan a las urnas a depositar su voto, a delegar responsabilidades en un sujeto o en un partido dado el grado de aceptación que este o estos generen en el electorado. Al igual que la falta de esperanza, la importancia de otro modo de vida, el caos y el hambre alentaron la Revolución Francesa de 1789, el entusiasmo y el miedo para nuestros tiempos esta dado bajo las lógicas de control del poder político y económico de las sociedades capitalistas, manipulación. Acciones y circunstancias externas que nos motivan a tomar decisiones a movilizar nuestros comportamientos y a plantearnos posibilidades de actuar y decidir. Ya Antonio Damasio intenta explicar con su teoría del "marcador somático" cómo las emociones influyen en nuestros procesos de decisiones y razonamiento. Este Marcador Somático  sería una señal en forma de sensación somestésica, que contribuye a optimizar nuestras decisiones y nuestro razonamiento. A partir de experiencias que el entorno provee a nuestro cuerpo, se puede codificar una presente o futura reacción frente a un caso especifico, que nuestro cuerpo tomara una posición frente a ello, y se verá reflejada en las decisiones de tipo racional tales como votar por X o Y partido o candidato.


El entusiasmo y el miedo como emociones humanas, son también fuentes de motivación de los intereses políticos, propios de la propaganda política para exaltarlos y conducirlos a fines políticos necesarios. Herramientas como el Marketing Político han de utilizar de manera eficiente y eficaz el uso de las pasiones como elementos fundantes que conllevan a los electores a fines deseados, un asunto de conductismo.

Y es que el miedo siempre ha existido como ejercicio de manipulación de las elites. Andrés Valdez Zepeda en su artículo “El miedo y la ira como estrategia en las campañas electorales” nos dice que “desde la antigüedad, la ira y el miedo se han usado como instrumentos de control, dominación y movilización política por parte de las elites y grupos gobernantes. Primero fue el miedo a la furia de los dioses y a la ira de la naturaleza y las pestes por las destrucciones y cataclismos generados. Después, fue el miedo a las guerras producidas por la disputa de los imperios por territorios y riquezas, ante los efectos devastadores que las confrontaciones bélicas generaban. En tiempos más modernos, bajo regímenes  autoritarios y totalitarios, fue el miedo al comunismo, al militarismo y a los gobernantes tiranos, quienes se legitimaban en el poder por el uso de la fuerza y la instauración de política del terror hacia sus opositores”.

En cita de Manuel Castells a Brader en su libro “Comunicación y Poder” este nos dice que Brader “demostró que la publicidad que provoca entusiasmo movilizaba a los votantes. Pero también polarizaba sus opciones, reafirmando aquellas que ya habían tomado e induciendo un rechazo mayor hacia el candidato de la oposición, independientemente del anuncio del candidato que hubieran visto. Por otra parte, la exposición a los anuncios que inducían miedo introducía incertidumbre en la opción del votante y, por tanto, aumentaba la probabilidad de un cambio en las preferencias políticas del espectador. Los anuncios que provocan miedo tienden a erosionar el apoyo al contrario entre los votantes, mientras que aumentan la importancia del voto para aquellos ciudadanos a los que inquietó el anuncio. Pero el temor también puede desmovilizar a los votantes. Así pues, la publicidad diseñada para provocar miedo influye de dos formas a favor del patrocinador del anuncio: movilizando a los partidarios del patrocinador del anuncio y desanimando a los posibles votantes del rival”.

Es así como el uso sistemático de elementos que logren percibir estas pasiones en las campañas políticas se agudizan con el transcurrir del tiempo a puertas de los comicios electorales. Entusiasmo y Miedo, manejo de las pasiones y las emociones son acciones que vale la pena leer en los contextos electorales. Quienes están detrás del manejo de las campañas políticas logran percibir de una forma muy sobria cuales son los aspectos que mayor entusiasmo y miedo generan en los públicos, cuales son las preocupaciones y cuales las cosas que alientan al votante. Todo en el marco de los intereses de los políticos y los partidos.

                                                   
    Jonathan Chaverra

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